Sin arrepentimiento, no hay salvación
Sin arrepentimiento, no hay salvación
Lucas 13:3 — “Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.”
Jesús no dijo “si sienten culpa serán salvos”. No dijo “si van a la iglesia serán salvos”. Él dijo: “Si no os arrepentís… pereceréis igualmente.” ¡Eso es palabra directa! ¡Eso es juicio y misericordia en una sola frase!
¿QUÉ ES EL ARREPENTIMIENTO?
El arrepentimiento no es simplemente llorar. No es decir “lo siento” y seguir igual. No es repetir una oración sin convicción.
El arrepentimiento es un cambio radical. Es decirle al pecado: “¡No más!” Es volvernos a Dios con todo el corazón. Es romper con lo que nos separa de Él.
Isaías 55:7 dice: “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia…”
¿Has dejado tu camino? ¿O sigues caminando en doble vida? ¿Has roto con el pecado? ¿O lo escondes detrás de una sonrisa religiosa?
DIOS NO NEGOCIA CON EL PECADO
Proverbios 28:13 dice: “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.”
¡Escucha bien! No dice “el que los confiesa y sigue igual”. Dice “el que los confiesa y se aparta”.
Dios no está buscando confesiones vacías. Está buscando corazones quebrantados. Está buscando hombres y mujeres que digan: “¡Ya no quiero vivir así! ¡Quiero ser libre!”
LA SALVACIÓN NO ES AUTOMÁTICA
La salvación no se hereda. No se compra. No se gana por obras. La salvación es por gracia, pero solo para el que se arrepiente.
Jesús murió por todos, pero no todos serán salvos. Solo los que creen y se arrepienten.
Hechos 3:19 dice: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados…”
No hay conversión sin arrepentimiento. No hay vida nueva sin muerte al pecado. No hay cielo sin cruz.
EL FRUTO DEL ARREPENTIMIENTO
Juan el Bautista gritaba en el desierto: “Haced frutos dignos de arrepentimiento.” (Lucas 3:8)
¿Dónde están tus frutos? ¿Dónde está tu cambio? ¿Dónde está tu pasión por la santidad?
El arrepentido no vive en tibieza. El arrepentido no juega con el pecado. El arrepentido no se justifica. ¡Se humilla!
2 Corintios 7:10 dice: “La tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación…”
HOY ES EL DÍA
No te estoy preguntando si eres miembro de una iglesia. No te estoy preguntando si cantas bonito o predicas bien. Te estoy preguntando: ¿Te has arrepentido de verdad?
Porque si no… la Biblia no deja espacio para dudas: “Todos pereceréis igualmente.”
No es el pastor quien te condena. No es la iglesia quien te juzga. Es la Palabra de Dios que te confronta.
Él no rechaza al corazón contrito y humillado.
Isaías 1:18 dice: “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta…”
¿ qué debo hacer para ser salvo?
Hechos 16:30-32 ―Señores, ¿ qué tengo que hacer para salvarme? —les preguntó suplicante, después de sacarlos de allí.
―Cree en el Señor Jesucristo y serán salvos tú y tu familia —le respondieron.
Entonces le contaron delante de sus familiares las buenas noticias del Señor.
ORACIÓN
“Señor, hoy no quiero excusas. No quiero máscaras. Me arrepiento de corazón. Renuncio al pecado. Límpiame con tu sangre. Transfórmame con tu Espíritu. Hazme nuevo. Hazme tuyo. En el nombre de Jesús. Amén.”

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